46.-Ahi te quedas Madrid. ¡Me voy a la playita!


Suena despertador, 8:30. ¡Dios mío tengo que hacer miles de cosas! Las voy a repasar porque siempre me dejo algo, a ver a ver..., cierro los ojos en la cama y  repaso mentalmente;hacer  las camas, recoger el salón, limpiar la cocina, barrer, limpiar los baños y echar lejía en el water para que no huela mal, la nevera, tengo que vaciarla y limpiarla, una última lavadora porque los pijamas están sucios de helado de chocolate, fregar el suelo de la cocina que está otra vez hecho un asco…, no me puedo ir dejando la casa empantanada…, sigamos;  llevar  las llaves a mi vecina, encima si viene a regar las planta y lo ve todo hecho un cristo que va a pensar…, ¡hay que irse de vacaciones dejando la casa apañadita!.
Ay, me despisté, a ver por dónde iba, ah sí, las llaves para que venga a regar, el gato lo tengo que llevar a mi hermano, llevar los libros de texto de Iván a casa de mis suegros, pasarme a por la chaqueta que perdí y después de andar una semana preguntando… ¡por fin me la encontraron!, ¿Qué más?  Desayunos, los niños tienen que desayunar hoy también claro,  hacer la comida, bajar las basuras, limpiar la arena del gato, poner el lavaplatos, depilarme, lavarme la cabeza, peinarme, duchar a los niños y por fin hacer las maletas… Uff, siempre me falta algo en la maleta, echo mil cosas pero siempre me dejo la que necesito.  Pero este año intentaré meter justo lo que me hace falta, porque siempre empiezo bien y al final términos metiendo todo el armario por los imprevistos que puedan surgir, ¿Y si llueve? ¿Y si hace frio? Y si nos apetecer salir a correr y si queremos ir de fiesta…  Y si me da tiempo podría acercarme a la pelu, porque aunque yo me peino, pero no queda igual y hay que estar guapa para la boda… ¡Anda! ¡La ropa de la boda que no se me olvide!

Doce del medio día, casi he logrado hacer todo lo que me propuse, pal final he hecho tres maletas en lugar de dos, una más que el año pasado, y es que como este verano es raro, pues que leñe! He echado todo el armario.  ¡Estoy completamente agotada! No tengo ninguna sensación de vacaciones, ni de paz, ni de relax..., ¡Qué estrés! Uff, creo que me voy a zampar lo que queda de sandía para terminar de vaciar la nevera mientras aplico el consejo que les digo siempre a mis hijos de buscar el lado bueno de las cosas, así que mientras doy buena cuenta de la sandía  me concentro en visualizar como voy a estar dentro de unas horas…¡En un hotel! Donde me harán la cama, me barrerán y limpiarán la habitación, no tendré que preocuparme de desayunos, comidas o cenas, sólo de no quemarnos… Jajaja, ¡Que alegría! ¡Ya lo siento! Me siento pletórica de felicidad , laralara laralarita   Eso si va a ser darse la buena vida, en el mar, sintiendo la brisa, meciéndome por las olas, dorándome por el sol…  ummmm… ¡Qué maravilla!

En fin, mejor vuelvo a la tierra porque dentro de cutro horas nos vamos y  ahora me queda hacer los recados fuera de casa, me siento completamente animada, ¡Estoy de vacaciones! . Son las doce y media, me da tiempo a llevar el gato, recoger mi chaqueta, dejar los libros y pillar el carnet nuevo de mi madre…
-¡Niños! ¿Quién se viene conmigo a hacer los recaditos? Iván se queda en casa y Raquel y yo  nos vamos con mi corsita a hacer los recados. Primero vamos a casa de mi hermano a dejar el gato. Mi hermano tiene el coche en el taller, así que se lo he tenido que acercar. EL gato es feliz, se queda con su primo, el gato de mi hermano. ¡Qué bien viven estos bichos! ¡Quién fuera mi gato! En fin, primer recado terminado, lo malo es que he aparcado al sol y hace un calor de mil demonios.

-Vamos Raquel despídete de tu tío que nos vamos. Tenemos un montón de cosas que hacer. ¡Un besito! Nos llamamos y quedamos a la vuelta. ¡Mua ¡Mua!

¡Ostras!¡Este coche no arranca! Es que no hace ni el ruidito ese de intentar arrancar. Joooeee. ¿Será el calor? Se habrá derretido algún contacto. ¡La madre que me …! Jopeleeeee, tendré que llamar a los de mutua. ¿Dónde he metido el teléfono? Ay, madre si me lo he vuelto a dejar cargando en la cocia… Joeeee.

Llamo al telefonillo de mi hermano:
-Hola, soy yo otra vez. No te lo creerás, pero mi coche no arraca, me dejé el móvil y dentro de cuatro horas me tenía que ir de viaje…
Baja mi hermano y con su móvil trato de llamar a mi marido, solo que no su móvil normal lo tiene apagado y el del trabajo no me lo se. Llamo a casa donde está el niño sólo.

-Hola Cariño. No nos funciona el coche y tenemos que esperar la grúa. ¿Tú estás bien?¿Tienes miedo solo en casa?
-No mama, estoy viendo una peli.

-Muy bien hijo. Mira, busca mi móvil que debe estar cargando en la cocina. Te vas a contactos, el icono de la cabeza… ¿Lo encuentras? … Si ese… Y llama a un número que pone papa-trabajo, y le dices que llame al móvil del tío, que no me arranca el coche., que mi movil está en casa ¿Lo encuentras?
-Si mama, ya lo he encontrado.

-Mira cariño, en la olla exprés tienes el pollo que preparé si tienes hambre, ábrela y te lo comes. ¿Vale?¿Sabrás hacerlo? En un rato de llamo a ver cómo estás.  A dios cariño.-
Ufff, que agobio de vacaciones, si lo sé me voy hoy a trabajar, ¡Vaya manera de comenzar! Menos mal que el niño está tranquilo y la niña parece encantada con la aventura. Suena el teléfono:
 -¿Qué ha pasado?
-¡Hola! Pues que me he quedado tirada con el coche. Resulta que no arranca. He llamado a los del seguro y ya vienen. Lo malo es que el niño se ha quedado solo en casa y una vez más me deje el móvil cargando.

-Esto es subrealista a mi primo le ha pasado lo mismo a la altura de Granada—Lo siento por tu primo, pienso, pero ahora mismo me importa un comino. Estoy aquí sudando la gota gorda, con un niño solo en casa, otro al sol y el de la grúa sin llegar.

Después de una hora esperando sudorosos al sol llega el de la grúa. Llega, le echa un vistazo al coche y me dice:
-Señora es la batería, ¿Cuántos años tiene?
-Pues casi cuarenta… -Que le importará a este señor mi edad.
-¿El coche???
-Ah, ¡no!, Creo que ocho… No lo sé seguro.
-¿Y ha cambiado la batería en estos ocho años?
-Pues creo que no- Aunque también podía haber dicho que sí, porque no tengo ni idea…
-Pues muy mal. Estas baterías no aguantan tanto y no avisan. Se para el coche sin más y la puede haber dejado tirada en cualquier sitio. ¡Hay que cambiarlas cada cuatro años!
-¿Qué motor tiene su coche?
-Pues ni idea. Sé que es diésel…
-¿Cuándo hizo la última revisión?
-Pues no lo sé. El año pasado pasó la ITV -Lo llevo mi suegro, imagino que algo le miraría…
-Bueno, le voy  a poner las pinzas y arrancamos, entonces lleva el coche a su taller de confianza. ¿A cuál lo llevaría?
-Ummmm, ¿A la Opel quizás…?
-¡No hombre! Ahí la van a clavar. ¿No tiene cerca algún otro?
-Un Norauto… ¡Un norauto! - Le digo por fin victoriosa. Al menos me he sabido esta contestación. Yo de coches lo único que sé es conducirlos. Que pesado este señor, cuántas preguntas… No tengo ni idea de motores, ni de revisiones, ni de talleres, ni de estas cosas del motor, de esto se encarga o mi marido o mi padre o mi suegro… No sé ni cómo se hinchan las ruedas, ni como se echa el agua, ni cómo se cambia el aceite. Esto es algo que les toca a ellos por genética. Todo lo demás me toca a mí, así que no pienso aprender, me niego rotundamente a saber nada de nada y pienso ser toda mi santa vida una necia en esto de la mecánica. ¡Sólo me faltaba aprender esto también!

Me pone las pinzas en el motor y parece que el trasto este arranca de una vez, así que el señor de la grúa me da el formulario azul para firmar y se pira. Nos montamos en el coche con la intención de llevarlo al Norauto, pero a los 10 metros se me cala en mitad de la calle -¡La madre que me parió!

Llamo al telefonillo de mi hermano:
-¿A qué no sabes qué me ha pasado? ¡Se me ha calado! Llama al seguro a ver si puede volver el de la grúa.
Al cuarto de hora vuelve el de la grúa.
-¿Se le caló tan pronto?
-Pues no, habrá algo más mal… - Le contesto indignada, yo soy una buena conductora. ¡Mi padre dice que conduzco como un taxista!
-Bueno, iré detrás de usted casi todo el camino hasta el taller. Así me aseguro que no se le cala.

Me pillo atasco y voy con un nudo en la garganta, Primera, segundo, embrague, primera, fren, acelero, embrague, embrague… no quiero por nada del mundo que se me cale el dichoso coche y que el de la grúa me vuelva a preguntar nada de nada. Me alegro por fin  se va. 
-Piiii,  ¡A dios majo! ¡Espero no verte nunca más!

En el taller me dicen que estrá sobre las cinco y  media. Son las tres y media, la niña tiene un hambre horrible, yo estoy rendida y nos vamos para casa.

Allí están ya esperándonos.
-Mira que dejarte el móvil. Podía haber ido a por vosotras pero no sabía dónde estabais, cuándo aprenderás, blablablablabla- Desconecto, ya no estoy para sermones, estoy agotada, quiero pasar página,  ya sé que me he dejado el móvil y yo soy la más jodida por ello, pero al final está resuelto así que… ¡paso!  
Voy a concentrarme en mis vacaciones donde me hacen la cama, limpian la habitación y no tengo que pensar en qué hacer de comer ¡Qué alegría! ¡Ahí te quedas Madrid, me voy a la playita!

PD: Si te gusta publicame.

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