28.-Noche de Reyes


Noche de Reyes y los niños no se duermen... y a los padres nos toca empapelar los regalos y prepararlo todo para la extraordinaria ocasión.

Hemos ido a ver la cabalgata de Villaviciosa.  Allí se ha creado una costumbre en las cabalgatas que les encanta a niños y padres. ¡Guerra de nieve y serpentinas de bote! . Pero eso sí,las mamas tenemos que ir mentalizadas de que vamos a tener que lavar todos los abrigos y pelos de toda la familia, porque terminamos hechos un asco y pringosos de la guarrería de nieve artificial.

Además está la posibilidad de acabar comiendo de esa asquerosa espuma. Bueno, en realidad los que comen espuma son los pobres policías que acompañan a los Reyes Magos, que los riegan completamente. El del coche vale, porque va con el limpiaparabrisas y los cristales subidos, pero el pobre de la moto, a ese no paraban de echarle espuma en la cara. Había un par de niños y sobre todo un padre, que  vamos, como diria mi querído esposo, "qué torta tenía".  Porque estábamos con espíritu mágico de la noche de Reyes pero se merecían un azote cada uno, sobre todo el padre, que no paraba de decir algo así como –¡Venga hijo!  A la cara nooooo..., Jajaja, mejor a los ojos, apunta bien hijo, ¡A los ojos!, ¡A los ojos! ¡Qué hoy vamos a joder a la poli!.-

Me he tenido que contener de girarme y poner a parir al padre, menuda educación les está enseñando a sus hijos, me he mordido la legua y no he dicho nada y eso que me tenian frita llenando a los pobres de la cabalgata los ojos de nieve, porque mira que tenia puntería el jodido niño. Me he contenido...  por lo del espíritu ese y  porque era un tipo con pinta un poco ruda, que seguro no se hubiera tomado muy bien mi punto de vista distinto sobre su modo de entretenerse puteando a los demás y no era plan liarnos a tortas con los hijos delante..., pero se me ha escapado un débil  “pero niños, eso no se hace…” a estos chavales que me parecían, como el padre, unos maleducados e impresentables. Y es que la gente tiene un modo muy raro de divertirse en las cabalgatas de Reyes.
 
 

Este año ha sido muy extraño, las cabalgatas de los barrios de Madrid fueron el día cuatro, lo que me parece un total sinsentido, no llego a comprenderlo. A ver cómo le explicas a un niño que aunque han visto con sus propios ojos que han llegado los Reyes, que hasta dos días después no le dejarán los regalos en su casa.

Es tremendo que en nombre de la crisis se hagan cosas completamente absurdas. Es como si se hubiera abierto la veda para todo tipo de tonterías,  todo vale por el ahorro. Me gustaría saber exactamente cuánto se ha ahorrado haciendo este desfase de días en las cabalgatas. Esto de tocar la ilusión de los niños me es de lo más feo e insensible.  Me gustaría conocer al listo que ha tenido la idea. Seguro que se siente orgulloso de sí mismo por la genial idea.

Realmente pienso que estos señores no deben de tener hijos. Cambian las cosas, sin más, sin pensar en las consecuencias.  Es lo mismo que lo de la secundaria, a qué mente brillante se le ocurrió llevar a un niño de 12 años al instituto. Sacarle de su entorno protegido del colegio y forzarle a sentirse mayor porque va al instituto.  Luego nos asombramos que los hábitos de la adolescencia se han adelantado dos años y que los niños beben, fuman y tienen relaciones sexuales antes…¡Qué ilusos!   Bueno, y podría seguir hablando de las miles de cosas que se está destruyendo en nombre de la crisis, pero entonces tendría que cambiar el titulo de este capítulo y dejaría de llamarse Noche de Reyes.

La niña por fin calló y se durmió a las once y media, la pobre tenía mucho miedo, a veces pienso si merece la pena la ilusión que siente frente al miedo que pasa. Le horroriza la posibilidad que los Reyes entren en su habitación.  La pobre mezcla la realidad con sus sueños y dice que esta noche el Rey Mago le intentaba quitar la manta, que le vió el traje, los camellos y todo. Y era yo que intentaba desarroparle la cabeza que se la habia tapado por el miedo que tenia.

En Navidad me pilló los envoltorios de los caramelos que metó en el calcetín. Jo,  ¡Qué situación!, empezaron las miles de preguntas y sospechas, y al final tras otras miles de mentiras que sería incapaz de repetir ahora, medio la convencí de que yo solo le meto las chuches en los calcetines.  Esto junto a que ve a todo el mundo comprando regalos como locos, le hace dudar costantemente... Insisto en la historia de que los mayores hemos perdido la fe y no recibimos regalos así que nos regalamos entre nosotros.  Parece que esta vez cuela y la niña me ha ayudado a elegir, decorar y envolver los regalos de su padre, abuelos y tíos. Le ha hecho una ilusión grandísima. Parece que este año con este pupurri de mentiras hemos salvado de momento la magia de la noche de Reyes Magos.

Y este niño… ya son las doce y no hay manera de que se acueste, ya con diez años, debe de saberlo, pero se resiste a reconocerlo. Quizás se piense el pobre que si nos lo dice se quedará sin regalos.  Yo creo que esta noche no se quiere acostar porque sabe que somos nosotros y no nos quiere dejar solos. Finalmente se duerme casi a la una de la mañana, lo malo es que el padre también se ha dormido. Siempre nos pasa lo mismo, aunque intentamos tener las cosas listas con tiempo, es muy difícil tener unas horas de tranquilidad previas a la noche de reyes para dejarlo todo listo y nos toca hacerlo corriendo y deprisa en el último momento. YSiempre nos pilla el toro.

Además mañana nos toca hacer una tour por todas las casas recogiendo todos los juguetes. Al final son tantísimos que llevamos el maletero a tope. Y todos los años me pregunto dónde me van a caber tantos chismes en mi casa chiquitita y mira que somos exagerados los padres, porque aunque me he gastado una pasta en regalos siempre me acuesto el día de reyes pensando  si me he confundido y no les gusta, si es poco..., si no les hace ilusión… 

Sobre todo con el regalo del padre, este es con el que más dudo. Este año me he esforzado y no le he comprado el Hobbit. Este año  estoy convencida que le va a encantar. Al menos a mí me encanta su regalo, de echo pienso usarlo mucho…  Eso es lo malo que quizás él crea que en realidad…¡Me lo he comprado para mí! Pero no es eso... es que tenemos en algunas cosas gustos parecidos...

Lo divertido es colocar el regalo del otro sin que se entere. Este año he de reconocer que Raúl me ha ganado, porque lo ha envuelto en mis propias narices con el papel de regalo que estábamos usando y lo ha dejado debajo de mis zapatos y no me he dado cuenta de nada. ¡Que arte tiene mi chico para engañarme!

Con tanto lío y a las dos de la mañana que acabamos de terminar de dejar todo listo, y tras beberme la leche y comerme las cuatro galletas y la zanahoria, me dan unas ganas enormes de contarles de una vez a mis niños la verdad y ahorrarme estos líos… Pero que penita… ¿No? Ellos siempre me dicen radiantes de felicidad que el día de Reyes es el día más feliz de toda su vida.
-El más maravilloso de su vida -dice Iván con una cursileria que no le pega a lo bruto que es.
-El más explendido del mundo- dice Raquel que es una rata y no se de donde se saca estas palabrejas. 

Y sólo con verles sus caritas te das cuenta que merecen todos estos tinglaos, esfuerzos y mentirijillas. En fin que  seguiremos trabajando por la Magia y la Ilusión a pesar de la crisis…


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