25.-Venga, que entre la Navidad


Este año me he estado resistiendo a dejar entrar la navidad en casa lo máximo que he podido, porque todos los años me pillo un empacho horrible y en noche buena ya estoy hasta el moño.
Así que aunque en Noviembre ya había turrones, chocolate y mil cosas navideñas en Mercadona y los niños querían de todo, yo pasaba con el carro a toda pastilla intentando ni siquiera mirar. ¿Por qué mira que me gustan todas estas cosas? Ahora que por fin he bajado los kilos que me sobraban y que había acumulado en semana santa y verano. Ahora llega la dichosa Navidad para estropearlo todo:  Con sus turrones, sus polvorones, mantecados, mazapanes, los chocolates en forma de papa Noel, los bombones de coco, el Roscón de Reyes… Ay, se me hace la boca agua de sólo pensarlo, pero qué mala suerte que tengo… A mí me gusta absolutamente todo, ¡Hasta el turrón de almendras amargo!
Pero este año me he puesto dura y salvo alguna excepción, porque caí en la tentación y compré panetone que me encanta para desayunar, me he mantenido en mis treces y no he comprado  casi nada…
Pero mis niños han debido ir con el cuento a la abuela, porque el otro día mi madre me metió en el bolso un montón de dulces navideños, lo que me tiro por los suelos mi plan de este año...  Así que por la noche me dio una cosilla en la tripa, como un antojo, y me zampe al menos tres polvorones y dos mazapanes.  ¡Que tristeza de dieta!
Esto de la bolsa navideña me hizo pensar que ya iba siendo hora y que no me quedaba más remedio de dejar pasar la Navidad.  Y ya puestos,  pues lo hacemos bien. Así que el sábado busqué en el spotify grandes éxitos clásicos de Christmas y con ayuda de los niños montamos árbol con mil bolas, espumillón y lucecitas. Pusimos el belén, y decoramos toda la casa con muérdago  de plástico y lacitos rojos. Hasta hicimos un bazo jitano navideño que estaba de rechupete. 
La verdad es que esto aderezado con Last Christmas  de Whan,  Happy christmas cantada por John Lennon y White Chritmas de Elvis, pues  realmente  te entra un espíritu navideño que te hace querer ser mejor persona, ayudar a los demás y arreglar el mundo.  Fue ciertamente bastastante especial y de nuevo me sentí  afortunada y querida, y como con una certeza de que las cosas irian bien y que el mundo era bueno...

Le di muchas vueltas a lo de arreglar el mundo,  a hacer cosas por los demás, porque mi voluntad era buena y estuve pensando y pensando...  qué podría yo aportar, en qué podía mejorar las cosas, qué sabía hacer… y di “game over” sin llegar a ninguna conclusión que me convenciera. Tendré que seguir pensando en ello…
A mí me gustaría que hiciéramos lo de la navidad como los americanos, bueno como los de las pelis, que son los que conozco, que el 24 dejan pasar la navidad, montan una buena, revientan los fusibles de las casa con las luces,  y ponen una decoración de lo más hortera y exagerada,  pero el 1 recogen todo y echan a  la jodida Navidad: En total una semana de Navidad.
Nosotros en España, o por lo menos la gente que conozco  montamos la Navidad en el puente de Diciembre y hasta después de Reyes no la quitamos:  ¡Un mes entero de Navidad!. Acabo hasta la mismísima de encontrarme  bolitas navideñas en todos los rincones de la casa.  Pasado el momento Christmas alucinador que sentí en el montaje de la Navidad, la decoración me resulta insufrible.
Pero bueno, una vez que dejamos entrar la Navidad, pues alé, a muerte con ella. Me apunto a todas las cenas y comilonas, con copazos y fiestorro hasta las tantas. La verdad es que esto es lo que más me gusta, la pena es que no tengo dinero suficiente para ir a todas las que quisiera, porque yo todos los días quedaría con amigos, familia, compañeros, papas del cole y todo aquel que se anime a celebrar algo…
Me encanta esto de compartir la fiesta y la alegría. Salir con los compis del trabajo y relajarnos todos, vernos de otro modo, de fiesta.  Todos deseandonos buenos deseos y olvidándonos del extrés los agobios y los encontronazos.  Todos en paz y armonía, borrachos y unidos como una piña.

Quedar con amigos a los que no vemos hace mucho, comentar lo que crecen los niños y como nos hacemos viejos, recordár cuando éramos jóvenes, presumir de los logros y prometernos como todos los años vernos antes.
También me gusta muchísimo estar con la familia, el follón de todos hablando a la vez, la alegría contagiosa, las risas, las historias, la guasa, el follón en la mesa, el lio de platos, cubiertos y manteles, el trajín de platos, el recordar otros tiempos, echar de menos a los que faltan  y sentirnos sobre todo familia.

Este año vamos a quedar las amigas del cole. Llevamos mucho tiempo sin vernos, sin saber unas de otras, y este año queremos quedar como antaño, e irnos de botellón dice una, a la plaza mayor dice otra. Y como somos mamas modernas hemos usado las más novedosas tecnologías para quedar: El whatsapp.
14:01:19 Tamtam:  "Grupo Quedada Cuarentañeras"
14:01:21 Tamtam:  "Hola, a mi me viene bien los diás 26,27,28. Porque vienen unos familiares de mi querido espeso..."
14:01:25 Tamtam: "Yo sólo pedo el 30"
14:01:33 Tamtam: "A mi me viene mejor entre el 2 y el 5"
14:01:50 Tamtam: " Pues yo me voy del 28 al 1. Ásí que si quedáis vosotros pues pael año que viene"
14:02:21 Tamtam:  "Yo tengo los niños la semana de Enero"
14:02:54 Tamtam: "A mi me vienen los suegros. Tengo que guisar el 30."
14:03:12 Tamtam: "Pues pide pizza y que se apañen."
14:03:21 Tamtam: "Pues yo trabajo..."
14:03:40 Tamtam; "Esto está my chungo, no?
....
...
os mtrMil Tamtam después...

23:09:12 Tamtam: "Sois unas plasta... me voy a ver tu cara me suena
23:10:50 Tamtam: "Pues a mi me gusta la Rockera"
23:11:50 Tamtam: "No, no, Va a ganar el heavy"
23:13:20 Tamtam: "Este programa es un culebron, aqui llora hasta el presentador"
23:23:45 Tamtam: "Joooeee, que me doy un panzón a llorar, son las hormonas, jajaja" 
Otros mil Tamtam despés ....
01:00:23 Tamtam: "¿Pero hemos quedado?, sois unas petardas"
01:00:35 Tamtam: "¿Dónde quedamos? Yo propongo botellón para recordar viejos tiempos."
01:00:45 Tamtam: "Y si nos vamos a la plaza mayor como cuando estábamos en el insti...
01:00:59 Tamtam:  "Pues yo prefiero un café y nos ponemos al día"
01:01:05 Tamtam:  "Pues si que estás hecha una marchosa, jajaja..."
01:01:19 Tamtam:  "Oye, que yo a veces hasta veo amanecer"

Otros mil Tamtam después...
03:05:12 Tamtam:  No puedo dormir...¿Hay alguién por ahi?
07:24:21 Tamtam:  ¿Pero hemos quedado? No me he enterado de nada...  A ver, ¿A qué hora podéis?...

Que tiempos los del insti, que se quedaba de palabra sin tanto rollo tecnológico... Navidades de mis 15 años, nos fuimos todas a la plaza mayor, salíamos desde Aluche a Opera, íbamos en un autobus que nos daba miles de vueltas por caravanchel, una de las primeras veces que me atrevía a ir al centro, a disfrutar de un Madrid Navideño, lleno de luces y de ambiente. Me embriagaba esa sensación medio de alagría medio de aventura. En aquella época aun no se habia puesto de moda ir masivamente a la plaza mayor. Aún podías andar por ella a tus anchas, comprar tonterías navideñas y disfrutar de los malabaristas y artistas que hacian sus actuaciones. No se cómo fue, pero finalmente terminamos bailando en un corro gigante ocupando toda la plaza. Ese Madrid si que era maravilloso.
Lo malo de estos eventos es la constante mezcla de cerveza, vino, cubata, y comida, más y más comida…Me digo voy a controlar,  pero luego no lo puedo hacer y me pongo ciega, y claro, la resaca y los ardores de estómago pasan cuenta.  Así un día, otro, el siguiente…
Cuando llega noche buena, y vamos a cenar, aparece mi padre con la pandereta y los villancicos a todo volumen (ande, ande, ande...) , mi pobre madre con el cordero que lleva guisando todo el día, y  yo con la cabeza y el cuerpo resacoso y enfermo de tantos excesos solo sueño con un rato de tranquilidad y unas acelgas…
En Navidad también está el tema de los regalos, es idilicamente precioso comprarle cosas bonitas a la gente que quieres. Un pensamiento precioso... Pero cuando ya te duele un montón el bolsillo por los gastos de cenas, comilonas, copas, juguetes de los niños...,  y encima te falta tiempo para recorrerte Madrid cazando el regalo perfecto, lo de buscar un regalo bonito, bueno y barato se me hace un auténtico suplicio. 
Así que finalmente acabo regalándoles a mis padres y suegros unas entradas a la obra de teatro de moda que compró por internet, un jersey a mi hermano de cortefield,  y a Raúl la cuarta edición especial de lujo del señor de los anillos, puesto que las tres ediciones auna, dos y tres cayeron en las otras navidades. Lo bueno es que esté año le podré regalar “El Hobbit edición de lujo”  y al menos cambio un poco…
Me dijo mi marido que a partir de los cuarenta todo lo que te regalan empieza por “c”: Camisa, cartera, corbata, chaqueta, chaleco…  Ea, por eso yo le regalo el seños de los anillos porque empieza por “e”, y porque cuando estoy aturrullada y agobiada buscandole regaloa  última hora rodeada de miles de personas en el mismo aprieto que yo, de pronto veo "El señor de los anillos" y recuerdo que  le encanta. Lo que no recuerdo es que ya se lo he regalado otras tres veces...
Y lo de guardar el secreto de los reyes Magos,  eso si que tiene su dificultad. La verdad es que es precioso ver las caras de ilusión de tus hijos el día de Reyes, son tan felices. Te trasnmiten la magia en la que ellos creen. Raquel todos los años me cuenta que ha oido las campanitas de los renos de Papá Noel.  Ivñan les prepara con mucho esmero, unas galletas, unas copas de licor, y para los camellos leche y zanahorias.
Y allí estamos el papá y yo, comiendonos y bebiendonos todos los manjares de los Reyes, yo rallando zanahoria para que sea más creible, como los restos que han dejado los distintos bichos tras comersela y luego uno haciendo guardía y otro empequetando regalos como loco, porque si los regalos van sin embolver para los niños pierden la gracia..., a ellos les gusta arrancar los papeles de tajo.
Recuerdo claramente cuando era pequeña y el día de Reyes entre en el salón de la casa de mis padres. Vi un precioso traje azul brillante de hada. Es que me llego al alma… Me pareció la cosa más maravillosa del mundo y aun soy capaz de recordar completamente ese sentimiento. Bueno, mi recuerdo está influido por la fantasíade un niño, porque recuerdo como el vestido resplandecía con  una aurea mágica...
El problema es cuando los niños te empiezan a hacer preguntas. Intentas contestarla y te metes en un laberinto de mentiras que es difícil de mantener y que te resulten coherentes. En la última encerrona me preguntaban:_
-Mama, ¿Por qué hay tantos Papas Noel  y reyes Magos y todos son distintos? Los del cole no son los mismos de la iglesia. – Pregunta Raquelita.
-Creo que el del cole era el papa de una de tu clase –dice Iván-
-Bueno…ummm…, en realidad estos no son de verdad. Les mandan los de verdad como ayudantes. Por eso hay muchos y son distintos porque son los que tienen que hablar con todos los niños del mundo. Necesitan muchos.
-Yo, pues conmigo no han hablado.
-Ah..., ¿no? No te ha dicho nada el del cole?? 
-¿Por qué los mayores se comprar regalos? No se los dan los Reyes Magos?
-Ejem… Resulta que cuando eres mayor y pierdes la fe, ya no te traen regalos los Reyes, como no crees en ellos… y como los mayores nos damos pena pues nos regalamos entre nosotros.
-Pues yo no pienso perder la fe, de verdad mama- dice Iván
-Pero… ¿De verdad que no sois vosotros? –Me pregunta Raquel – ¡En el cole dicen que son los padres!
-Bueno… Imagínate todo el dinero que tendría que gastarme en comprar vuestros juguetes si fuera yo.
-¡Ah, sí!.  Eso es imposible. Papa y tú no tenéis tanto dinero –Dice Iván convencido.
-Pero mamá, si los reyes magos entran en casa porque hacen magia…,¿No pueden entrar también los magos malos? –Me pregunta muy preocupada Raquel.
-Uff, -madre mía, a ver que le cuento para que no me tenga ,miedo por las noches- Pues no, porque como a los vampiros hay que invitarles a entrar en tu casa. Y nosotros sólo invitamos a los buenos: Reyes Magos, Papa Noel, ratoncito Pérez…
-¿Y el hada de los dientes? – Dice Raquel
-Ahhh… sí, a esa también.
Madre mía que de personajes entran por mi casa últimamente…
En fin que hoy ha sido el festival de los niños del cole y un año más me ha encantado.  Es tan bonito ver a todos los niños esforzándose para hacer feliz a sus papis. Y las profes cada vez se inventan actuaciones y bailes más preciosos. A mí siempre se me cae la baba con mis hijos y alguna vez hasta una lagrima de la emoción. Si, estos festivales me emocionan mucho y me dejan un ánimo estupendo que me permite pasar el día feliz y contenta.
Aunque lo realmente bueno del festival son las cervecitas que se toman los padres después, las felicitaciones y los buenos deseos. Qué pena que este año me lo perdí…
Este año lo que me asusta es el año nuevo 2013, esto de que termine en 13 da mala espina y algo de miedecillo. Así que en noche vieja pediré con mucha intensidad un deseo: ¡Qué en el 2013 me quede como estoy!
¡Felices Fiestas a todos!

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