20.- Una noche de lujo


Hoy estoy preocupada, tengo cierta incomodidad en el estómago. No me quiero ilusionar porque sé que las cosas forzadas a mí nunca me funcionan. Pero hoy podríamos tener un plan tan prometedor, un plan de lujo, por lo  que prefiero no pensarlo demasiado.

Resulta que nos tocó la suite presidencial  en un hotel de Madrid y vamos a ir esta noche. Por lo visto es una suite carísima, que tiene un yacuzzi con vistas a todo Madrid. Parece que es una habitación con  todo el lujo del mundo. Esto fue en la fiesta de nuestro treinta y nueve cumpleaños. Fuimos con nuestros mejores amigos de acá y allá.

Porque de las personas que voy conociendo  durante muchos años, como pueden ser los compañeros de trabajo, los amigos de la universidad, los del cole, los vecinos…, finalmente hay uno o a lo sumo dos de cada grupo que se convierte en un tesoro para mí:  Un amigo para toda la vida.
Siempre hay algo que me gusta especialmente de alguien, y me hace sentir muy bien. No siempre es lo mismo. A veces descubro a una persona muy sensible y espiritual, y cuando estoy junto a ella me doy cuenta sorprendida que aun me queda algo de fe y esperanza.   Otras veces descubro a una persona llena de vida que me contagia su energía y me hace sentir viva y alegre, y que es posible seguir palante luchando sin pausa en esta vida que nos toca.   Otras descubro una confidente, a quien contar mis penas y llorar sobre su hombro,  o una compañera que simplemente comparte conmigo la tarea de sobrevivir al día a día ,que no es poco.  Otras alguien que me ayude a encontrar soluciones y me enseña a ver las cosas con otra perspectiva,  porque muchas veces nos obcecamos por no ver más allá .  Otra que me enseña a ser practica ante a vida y avandonar las cosas que no sirven para nada y me que me cargan y agotan… como por ejemplo limpiar el polvo de mi casa.

De cada uno me quedo con algo que atesoro como lo que es, una gran riqueza para mi, porque voy  añadiendo a mi persona capa a capa estas cualidades que mis amigos tan generosamente comparte y me enseñan  y poco a poco este recubrimiendo que voy almacenando me ayuda a sentirme bien con una misma, no siempre, pero si a veces, y eso ya es bastante para una servidora.  Así con el paso de los años se va aumentando esa lista de amigos para siempre. Voy haciendo una colección humana de lo más variada, con mil matices y colores que me acompañan en mi caminar cotidiano.

En este cumpleaños quise reunir a estos mis mejores amigos, estaban muchos pero no todos, a pesar de allo resultó una fiesta maravillosa donde terminamos bailando descalzos bajo las estrellas  en el césped de una terraza de moda de Masrid. Yo me sentía con el corazón repleto de felicidad y gratitud y para qué negarlo, la sangre llena de alcohol.  La noche  se largó hasta amanecer y el sol nos encontró comiendo hamburguesas en un MacDonnal.  La noche fue tan magnifica y completa que hasta  nos tocó en un  sorteo la suite presidencial de un hotel que hay por Conde Casal.

Así que aquí andamos, el día elegido,  tan ansiado y esperado, tan imaginado,  liada con mi rutina de sábado por la mañana; limpiezas, compras, coladas, deportes de los niños y con la cabeza puesta en como se desarrollará la noche en el hotel. No es que sea novata en esto de las citas románticas, pero es que hace tanto que no practico (desde casi que me case, jeje), que tengo tantas dudas: ¿Debería comprar velas? Seguro que mi marido se parte de risa de mí… ¿Debería comprar algo para tomarnos en la habitación? Quizás fresas y chamán a lo “pretty women”. En realidad seguro que me apetece más unas pipas Tijuana y unas cocacolas. Finalmente compró donettes de chocolate palmeritas y pipas.   No es muy glamuroso, pero prefiero ser práctica, seguro que nos apetece a media noche… ¿Debería ponerme algo nuevo y sexy que me haga bella y esbelta como hacan las heroínas de las pelis? Ja, ¡tendría que ser algo milagroso para parecer bella y esbelta! Imagino que tendría que ser una faja de esas que te reducen una talla y te cortan la circulación y la digestión de lo que aprietan…  Además no me da tiempo a irme de compras.. Y así continuo toda la mañana sopesando lo que estaría bien en una serie como "sexo en Nueva York" y lo que la realidad me aconseja. Al final tristemente la realidad y mi carácter mediocre se impone.

Finalmente decido que ya me vale de gilipolleces y fantasías bobas y que mejor me voy con vaqueros que es lo que me hace sentirme más segura y cómoda. Además con algo negro parezco más delgada y hasta voy juvenil!!

 Colocados los niños nos vamos a tomar posesión de nuestro regalo; Una noche para nosotros solos en un hotel de Madrid. . .Empieza el plan de Lujo...

La habitación es moderna con todo lujo de chismes electrónicos de última gama, pero me deja un poco decepcionada, se ve todo un poco apelotonado, demasiada cosa en poco espacio. Para ser justa esta habitación tenía todas las de perder, porque en mi recuerdo están las suntuosas  suites de nuestro viaje de novios a Tailandia. Eso si que era lujo oriental. A sí que esto no me parece gran cosa, aunque la suite tenga una entrada, un salón, una habitación, dos baños, una pedazo ducha, un jacuzzi con vistas una cama grande y dos teles, una en el salón y otra en el dormitorio… Esta especie de apartamento es más grande que en el que vive mi hermano. Lo de las dos teles no me da buena espina…Ummm, esto tiene peligro, me imagino viendo yo “La voz” en una tele y mi maridito  rugby en la otra. 

Para tener una noche completa nos vamos a cenar  a un restaurante y nos pedimos algo de marisquito. ¡Qué buenísimo! Y me entretengo el resto de la cena en fantasear que esta es mi vida de cada fin de semana, cenas suculentas y noches en habitaciones de hotel de 600 euros. ¡Qué lujo!
Aunque esto de chupar las cabezas no se si tiene mucha clase, pero es que me da tanta pena perderme el saborcito...

Lo malo es que  al terminar la cena no me encuentro muy bien… Creo que he comido demasiado y he bebido muchísimo más de lo que me conviene.    ¡Vaya!  Ultimamente me pasa esto, que en cuanto como fuera de lo normal ya me pongo mala. ¿Será que en estos casos quiero aprovechar al máximo y me pongo demasiado morada de comer y beber? Es como si quisiera concentrar en una sola salida lo que no he podido hacer durante meses y claro resulta excesivo tanto disfrute de una sola atacada…

Lo malo es que no me acuerdo de esto hasta que dejo de disfrutar para comenzar a lamentarme …   Joooooo, ya sabía yo que esto era un poco forzado y algo me tenía que pasar.  Me empieza  a doler la tripa y no tengo cuerpo para jacuzzi ni para ningún momento romántico, ni na de na.   Ufff, creo que me estoy poniendo blanca,  tengo la comida en la garganta, intento que se me pase, pero sólo quiero hacerme un ovillo en un rincón. Ayy madre,  ¡esto se me sube demasiado para arriba! Joder con el marisquito…

Esto va de mal en peor, tristemente lo que más aprovecho del súper apartamento de lujo es el WC de una marca que ni conozco. Nos hacemos amigos de tanto relacionarnos, aunque a este no pienso considerarlo de mis mejores amigos… . Después de pasarme horas sentada  en el suelo del baño a escasos centímetros y analizar el diseño una y mil veces, he de reconocer que tiene uno acabados perfectos y suaves y un estilo muy elegante para ser un jodido váter.  Aunque , claro, no he de olvidarme que es de lujo. Estoy hasta los huevos del lujo, me quiero ir a mi casitaaaaa

 Conclusión:  Soy una tía que el lujo se le indigesta, que penita me doy…

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