10.-Siempre he envidiado a mi sombra



Siempre he envidiado a mi sombra. Ella tan delgada y esbelta, tan elegante y estilosa. A ella naturalmente le queda mil veces mejor que a mí la ropa que llevo.

A mi me hace barriga, se me marcan las lorzas, la ropa no tiene piedad con mis defectos. Sin embargo a mi sombra siempre le queda todo perfectamente estupendo.

Cuando voy por la calle me voy comparando con ella, no puedo evitarlo, miro los escaparates y me veo con mis chichas, mi chepa, mis ojeras, mis pelos revueltos... y cuando la miro a ella allí está, perfecta, maravillosa, sin arrugas, sin ojeras, impecablemente peinada, con la ropa maravillosa. Toda ella perfectamente negra. ¡La odio, la odio, la odio!

Y la muy jodida de mi sombra no necesita dietas. Yo he hecho tropecetasmil y nunca he logrado ser como ella. He probado la del plátano, la de las proteínas, la de la sopa de cebolla, la de los colores, la de Naturhouse, Ducan... Y siempre vuelvo a caer en los mismo: ¡En comer!. Porque está claro que lo único que me adelgaza y me acerca a mi sombra es ¡no comer na de na! Y mi me encanta comer y me gusta prácticamente todo. Que triste mi vida sin el delicioso placer de engullir.

Me sé de memoria como hay que comer sano, y como siempre ando con el propósito de adelgazar , todos los días comienzo mi dieta perfectamente; café con leche descremada y sacarina, tostada integral de queso bajo en calorías. A media mañana fruta, y de comer una lechuguita y algo asado. Las mañanas las suelo llevar bien. Como estoy muy concentrada con el trabajo no tengo ni hambre ¡Ya llevo la mitad del día conseguido!

La primera tentación es cuando llego al cole y les doy los bocadillos a los niños. Se me hace literalmente la boca agua...empiezo a ensalivar y les pregunto "Son muy grandes, ¿os los vais a comer enteros? Insisto "¿De verdad que los queréis todo?" Trago saliva, y veo como mis dos retoños dan cuenta hasta la ultima miga de sus apetitosos bocatas de tortilla de patata. Joooooo, perdí mi oportunidad de clavarle el diente. Pero es que me daba vergüenza horrible robarles los bocadillos y salir corriendo. ¡Que iban a pensar de mi en el cole!

Al llegar a casa ya estoy tocada, pero reúno toda mi fuerza de voluntad y me como un yogurt natural sin azúcar. Y bebo y bebo agua, te, manzanilla y de nuevo agua sin parar, y mastico y mastico chicle compulsivamente para intentar engañarme...

Luego llega la noche y tengo que preparar la cena... Y claro, tras la cena, quedan sobras de la cena de los niños Y...¡Que leches ya no puedo más! Entonces ya nada me detiene, es como si tomase carrerilla, me como todo lo que pillo compulsivamente. Empiezo por las sobras (Que pena, no las voy a tirar...) y me quedo con hambre... ¿Qué más como?¿¿Que másssssssssssssss?? ¡¡Hambre, hambre!!
Abro la nevera y al ataque: ¡Hay Queso! ¡Pues para dentro! Hay galletas de estrellitas ...¡Pues con el queso! Hay chocolate... ¡También para mi tripa! Un cacho de chorizo... ¿Esto pega con el chocolate?, ¡No importa! medio flan, un fué mordisqueado, unas uvas pochas, algo de puré, queda natillas, ensaladilla de ayer... Todo se mezcla ahí dentro, ¿no?, ¿Qué pasa? Y así me voy poniendo morada y más morada... La tripa se me hincha y se me hincha, más y más, y yo continúo masticado como una loca...

AAAyyyy, joooeeee, ay mi tripa. Me encuentro fatal, que mal cuerpo... ¡Claro!, con tal batiburrillo de cosas comidas en tiempo record me he zampado. ¡Ay, Ay!, que malita estoy...

¡Y qué remordimientoooooo! Así que me voy corriendo al peso.





Porque lo del peso es otra. Me peso tres, cuatro o cinco veces al día. Ya tengo un control del tema...

Si ceno patatas fritas y huevos sé que a la mañana siguiente he engordado un kilo. Si ceno un yogurt con muesli he perdido 200gr. Por la mañana peso unos 350 gr menos que al medio día. Por la tarde pedo 135 gr mas que al medio día. Si me pongo morada por la noche pedo unos 1234gr más que por la mañana...

También me conozco como poner el centro de gravedad de mi cuerpo para pesar más o menos.

Que estoy en el limite para bajar un kilo en el peso..., pues pongo los pies muy atrás y salgo el culo del peso, así tengo comprobado que en el peso sale unos cien gramos menos. También me puedo balancear a un lado y al otro. O usar la técnica de la pata coja. Luego saco la media de lo que peso en todas las posturas y me quedo con el mejor con el mejor resultado.

Pero bueno, mañana empiezo la dieta en serio...

No hay comentarios:

Publicar un comentario